La empresa estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) estimó para este martes un déficit energético máximo del 17 % de la capacidad de generación.

Eso significa un nuevo día con cortes en el suministro eléctrico, afectaciones que desde hace varios meses interrumpen la vida cotidiana y económica del país y que se suman a la grave crisis que atraviesa Cuba.

La capacidad de generación estimada para este día por la UNE es de 2.558 megavatios (MW) para una demanda máxima de 3.000 MW, con lo que el déficit ascenderá a 442 MW. Se espera que el impacto máximo sea de 512 MW.

Los cortes en el suministro eléctrico -por fallas y averías en las obsoletas termoeléctricas, falta de combustible y mantenimiento programado- son cada vez más frecuentes en el país.

Según datos de la UNE recopilados por Efe, en 60 de los 62 días de julio y agosto se registraron cortes de luz en la isla. En algunas regiones los apagones son de 12 horas consecutivas.

El gobierno cubano anunció recientemente que tiene la intención de reducir los apagones para fin de año a través de reparaciones y nuevas inversiones.

Los apagones afectan a todos los ámbitos de la economía y en particular a la vida cotidiana de los cubanos, lo que alimenta el malestar social en el país.

En las últimas semanas se han producido varias decenas de manifestaciones como la de Nuevitas (este), con dos noches consecutivas de manifestaciones. Los apagones fueron una de las principales razones detrás de las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021, las más grandes en décadas.

Cuba depende mucho del petróleo extranjero para producir energía (las termoeléctricas generan dos tercios de la electricidad) y su principal proveedor, Venezuela, ha reducido notablemente sus envíos.