La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) anticipa, como ya hiciera en abril, una ralentización de la actividad en Europa por el tirón de la inflación y las perspectivas a la baja del sector manufacturero.

La ralentización afecta a la zona euro en su conjunto ya los grandes países que la componen, que son Alemania, Francia, Italia y España, además del Reino Unido. Al mismo tiempo, en Estados Unidos, Japón y Canadá, la tendencia de crecimiento continúa estable.