Opinión

Moonwalk

En 1983, el mundo se sorprendió al presenciar un movimiento de baile que podría parecer casi mágico. En Mototown 25, la presentación de Michael Jackson con la canción “Billie Jean”, proponía evolucionar cualquier coreografía con una suerte que, irónicamente, lo que hacía era ir hacia atrás como si el bailarín estuviera parado sobre una banda que lo arrastraba. La ilusión se condimentó con las notas de una canción multipremiada que completó la euforia colectiva. Hoy, cuando en el escenario nacional parece que la responsabilidad de un revés se intenta enmascarar con música estridente, no debemos pasar por alto un tema que es de suma actualidad.

La economía mexicana se encuentra en fuerte declive a nivel mundial. No podemos negar que el panorama ha sido adverso para todos. Sin embargo, existen muchas previsiones que, como decisiones estratégicas de política económica, podrían haberse tomado con suficiente antelación. Y en ese ambiente que propuso el año pasado de 2021, sin embargo, hubo oportunidades para aquellas naciones que se apegaran a la prudencia y la racionalidad. Allí, con datos del Fondo Monetario Internacional, el PIB mundial creció a un ritmo cercano al 6% y puso rutas en el tablero de la recuperación. Algunos entendieron el desafío y se pusieron manos a la obra con una firme apuesta por la inversión productiva; Los países asiáticos aceleraron apuntalados por sus propias vocaciones y hoy se cuelan para ubicarse dentro de las quince mayores economías. Hasta ese año pasado, México todavía estaba dentro de esa clasificación. Aunque se ubica entre los dos últimos lugares, pero aún así defendió su hegemonía como protagonista de la mancillada América Latina. Sin embargo, hoy sabemos que ha llegado a mirar desde fuera a esa élite de una docena y media de países para colocarse en el decimosexto lugar por el tamaño de sus bienes y servicios totales.

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Hay que saber que el año pasado la economía mexicana tuvo un valor de 1,040 millones de dólares, lo que representa una disminución considerable en el corto lapso de una década. En ese mismo espacio, países que se ubicaban muy por debajo de los tamaños considerables de gigantescas economías, lograron reposicionarse para colarse en rankings que hoy los ubican como naciones con grandes oportunidades de inversión. Tal es el caso de Corea del Sur, Birmania, Filipinas, Brunei, Tailandia, Indonesia y casi todos los países pertenecientes a ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático).

Pero mientras suena la música, nuestra economía simplemente no va bien. La inflación en la primera quincena de abril llegó a 7,7%, la más alta desde 2001; crece a tasas insuficientes como en el caso de febrero del orden del 0,2%, la inversión bruta total fija es la más baja desde 1995 en una proporción del 18,5% del PIB. Sin embargo, seguimos bailando: pero retrocedemos como el difunto rey del pop.

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@gdeloya