Política

Esta es la realidad de los periodistas mexicanos: suman 8 muertos en 2022

es lunes y María está listo para informar Aguascalientes, Méxicopero debido a amenazas de muerte este periodista debe cumplir un ritual antes de salir de casa: pedir a las autoridades que vigila tus pasos y entregar el itinerario a sus escoltas.

Simultáneamente el fotógrafos Jesús Aguilar, en Tijuana; Lenín Ocampo, en Chilpancingo; Martín Patiño, en Guadalajara, y la reportera María Teresa Montaño, en Toluca, vuelven a las calles para cubrir la violencia del crimen organizado y rastrear la corrupción.

Todos viven con él. el miedo a cuestas, confirmó a la AFP tras acompañarlos durante una jornada de trabajo. Esta realidad se ve agravada por la asesinato de ocho periodistas desde enero pasado, frente a siete en todo 2021.

El rastro de sangre sigue creciendo en México, uno de los países más peligrosos para la prensa con algunos 150 homicidios de reporteros desde el 2000. El más reciente de ellos ocurrió el martes en Michoacán, donde fue asesinó a armando linares.

Sé que mi vida está en riesgo todos los días y es terrible vivir con la amenaza, con el miedo de que te vayas y nunca vuelvas.

dice María Martínez, de 55 años, en su pequeña casa en Aguascalientes protegida por múltiples candados y cámaras de seguridad.

directora de medios digitales Péndulo informativoha denunciado amenazas por sus investigaciones sobre corrupción y vínculos entre funcionarios y narcotraficantes.

Varios policías fueron encarcelados tras sus publicaciones.

«¡Te vas a morir, perra!» advirtió uno de los amenazas recibidas en su teléfono y por la que fue incluida en un programa gubernamental que da protección a medio millar de comunicadores.

Periodistas a merced de la delincuencia en México

En tijuanael temor de Jesús Aguilar se intensificó el 17 de enero cuando fue asesinado el fotógrafo margarito martinez, con quien trabajaba diariamente en esa ciudad. Allí también, días después, cayó bajo las balas. lourdes maldonado a pesar de estar en el programa de protección.

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La trágica saga de 2022 se completa José Luis Gamboa, Roberto Toledo (socio de Linares), Heber López, Juan Carlos Muñiz y Jorge Luis Camero.

Cubrir ajustes a cuentas de narcotraficantes y denunciar la corrupción o sus vínculos con políticos y fuerzas de seguridad deja a estos reporteros a merced de sicarios.

Cuando un coche viene detrás de mí lentamente siento que se va a parar y me van a disparar. O cuando estoy estacionado y veo un vehículo más cerca, muevo el asiento hacia atrás y me acuesto para protegerme.

confiesa Aguilar, de 32 años.

En Tolucael reportero independiente María Teresa Montaño (53 años) también trabaja con escorts, tras ser secuestrado unas horas en 2021 tras revelarse una red de corrupción.

“Mi vida privada es limitada (…), ha sido muy difícil. Hay que tener mucho cuidado” al viajar, dice.

Desde 2006, cuando se lanzó una ofensiva antidrogas, México ha acumulado algunos 340.000 asesinatosla mayoría atribuidos a acciones delictivas.

Impotencia ante la violencia contra periodistas

Martínez pide a las autoridades federales que llamar cada dos horas a través de un geolocalizador, que también funciona como botón de pánico. Pero ella confía más en los guardias armados que en ella.

“¡Les debo mi vida! ¡Sin ellos ya no estaría vivo!” dice, señalando dos militar de las fuerzas especiales retiradas vestidos de civil, quienes la acompañan en un automóvil.

Los hombres están atentos a cualquier vehículo o persona que se acerque, y cuando el periodista camine, no se aleje más de dos metros.

En Chilpancingoel fotógrafo Lenin Ocampo (40 años) dice que a menudo se encuentra con miembros de la Cártel Jalisco Nueva Generación o La Familia Michoacana. “Nos detienen, nos registran. La amenaza siempre está latente”.

Durante la noche, junto a un auto incendiado por desconocidos en Guadalajara, su colega Martín Patiño (41 años) declara su «impotencia» por la impunidad en los crímenes de periodistas, que según Reporteros Sin Fronteras alcanza el 92%.

Desde su creación en 2010la fiscalía especializada en delitos contra la libertad de expresión logró 28 frases, de casi 1.500 denuncias por homicidio, agresiones y amenazas contra periodistas. No todos los casos caen dentro de su jurisdicción.

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Presidente Andrés Manuel López Obrador promete “impunidad cero”, y subraya que hay 17 detenidos por los cinco asesinatos de comunicadores documentados por su gobierno este año.

Ante un sector de la prensa tradicional al que acusa de servir a intereses privadosEl presidente rechazó como «interferidores» los recientes llamamientos de Estados Unidos y el Parlamento Europeo para proteger la reporteros.

Inseguridad laboral

Los fotógrafos entrevistados carecen de equipo de seguridady como muchos periodistas del interior del país, colabora con diversos medios.

La mayoría de los que cubren cronica roja «Dependen de la cantidad de notas o fotos que venden para pagar el alquiler, por lo que priorizan la producción sobre la seguridad», explica Jan-Albert Hootsen, del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ).

A comunicadora del estado de guerrero dijo a la AFP que hay periódicos que pagan apenas 3,8 dólares (algo más de 70 pesos) por fotografía.

Además, como no son muchos los que cubren la violencia, «son muy reconocibles, lo que aumenta su nivel de inseguridad», observa Hootsen.

Los fiscales y los gobiernos regionales a veces no conocen el perfil periodístico de las víctimas porque no forman parte de la nómina de medios reconocidos ni realizan su labor en las redes sociales.

Días antes de su cita con la AFP, María Martínez sufrió un infarto que atribuye al estrés de su situación y que -asegura- ya le provocó un accidente cerebrovascular.

La comunicadora, que descarta dejar el trabajo que ama, concluye la jornada con una entrevista a la ex esposa de un narcotraficante por su primer libro.

Mi familia me ha pedido que deje el periodismo, pero soy una mujer con convicciones, de valor (…), tengo una responsabilidad social

justifica el periodista.