Opinión

No es lo mismo festejar en el numerador que divertirse en el denominador

Cada año, desde 1991, el 1 de octubre se celebra como el día internacional de las personas mayores, o más bien de las personas mayores. En una definición arbitraria y demográfica, se considera que una persona llega a la tercera edad o es reconocida como un adulto mayor cuando ingresa a la séptima década de la vida, es decir, cuando pasa de los 59 a los 60 años. vida. Cuando llegues a esa edad, en México, podrás portar con orgullo una credencial del Instituto Nacional de Adultos Mayores (Inapam) y así obtener descuentos en transporte público, farmacias, museos y tren en la línea «oldies», que por cierto es haciéndose más largo y más lento.

En 2021, tres décadas después de que la Asamblea General de Naciones Unidas aprobara la resolución 46/106, que buscaba fundamentalmente reivindicar los derechos de este grupo de edad y concienciar a la sociedad para erradicar los prejuicios hacia las personas mayores, se vuelve a celebrar el día de las personas mayores. bajo el lema «Equidad digital para todas las edades». El llamado del Secretario General de la ONU es … si las personas mayores pueden acceder a las nuevas tecnologías, aprender a usarlas, estarán mejor equipadas … para acabar con la pobreza y proteger el planeta … pero ¿cómo vamos a promover este mensaje si vivimos? En un mundo tan desigual le pregunto a Antonio Guterres.

Según el último informe DIGITAL2021 de Hootsuite y We are Social, se estima que el 59,5% de la población tiene acceso a la red y este porcentaje varía mucho en el mundo. Por ejemplo, en Noruega, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Qatar, Suecia o Dinamarca, más del 98% tiene acceso a Internet; Por el contrario, en Eritrea, Sudán del Sur, Somalia y la República de África Central, menos del 12% de sus habitantes tiene acceso a Internet. En México, según la última Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2020, el 56% de los hogares tiene acceso a internet, lo que equivale al 72% de la población. Sin embargo, al comparar el acceso por estado, vemos que en Nuevo León, CDMX y Baja California más del 84% de la población tiene acceso a diferencia de Chiapas, que alcanza el 45,9% (ver mapa).

La nota de prensa 252/21 sobre la ENDUTIH 2020 del Inegi también destaca “el grupo de edad que concentra la mayor proporción de usuarios de Internet con respecto al total de cada grupo de edad, es de 18 a 24 años con una participación del 90,5%; le siguen los de 12 a 17 años, con un 90,2%. En tercer lugar, se encuentran los usuarios de 25 a 34 años, que registran un 87,1%. Por su parte, el grupo de edad que menos utiliza internet es el de 55 y más, ya que registra un 37,5 por ciento ”. La brecha de edad aumenta cuando se comparan los grupos de edad dentro de los estratos socioeconómicos utilizados por el Inegi. Como se puede ver en la tabla (resultados de 2019) de los 80 millones de usuarios, casi el 10% son adultos de 55 años y más. Pero este grupo prácticamente no tiene acceso si vive en zonas pobres. Su uso aumenta si mejora el nivel socioeconómico, pero nunca supera la participación de otros grupos de edad independientemente de su nivel socioeconómico.

 

Cerrar la brecha no es fácil y mucho menos si seguimos la lógica de la Equidad Digital para adultos mayores. El acceso, la calidad de la conectividad y el analfabetismo digital son algunos de los obstáculos a superar. Según el informe DIGITAL 2021, la velocidad de conexión es muy diferente en el mundo. Si el celular se usa en China y Corea del Sur es superior a 150 megabytes por segundo (MBPS) y en México es de 32 MGPS. Si se utilizan computadoras para cargar y descargar archivos, la velocidad en Hong Kong, Singapur o Tailandia es superior a 200 MGPS y México apenas llega a 44,5 MGPS, por debajo de Argentina y Colombia. Mientras se mantengan las líneas analógicas en los hogares mexicanos, la conectividad a Internet seguirá siendo lenta e inútil para muchas cosas.

Según la investigación de Hootsuite publicada en el informe DIGITAL 2021, los usuarios de todo el mundo entre las edades de 16 y 64 años pasan seis horas y cincuenta y cuatro minutos de su día usando dispositivos conectados a la red. La mayor parte de ese tiempo se dedica a navegar y ver vídeos (unas tres horas y media), utilizar las redes sociales (dos horas y veinticinco minutos) o leer la prensa (unas dos horas). Ese mismo informe dice que en México este grupo de edad pasa 9 horas diarias navegando; en Brasil y Colombia 10 y en cambio Japón sólo 4,2 horas. Es muy posible que en gran medida estas horas se refieran a los nuevos hábitos digitales generados por Covid-19 en 2020. Además del incremento en el número de usuarios, se incrementó el número de horas utilizando sistemas digitales. El comercio digital surge como un nuevo hábito que seguramente continuará con una alta demanda cuando desaparezca la pandemia.

Está claro que la demografía de las audiencias digitales también ha evolucionado. Los usuarios de 65 años o más representaron el crecimiento más rápido de Facebook en los últimos 12 meses, mientras que las mujeres de 55 a 64 años ahora tienen más probabilidades de comprar en línea que los hombres de 16 a 24 años. Sin embargo, las mujeres de los países en desarrollo todavía están subrepresentadas en Internet. 2020 no solo politizó Internet, hizo que cada vez más políticos usaran las redes sociales para difundir sus mensajes y propaganda.

Hace 30 años que los ancianos comenzaron a festejar, los acompañé desde la distancia del denominador joven, pero recientemente comencé a festejar el día siendo parte activa del numerador y continúo en el denominador. A partir de esta dualidad aritmética, más que decir que hay mayores que niños y cargar la narrativa de las estadísticas demográficas, entendí que cuando empiezas a preocuparte por tener nietos o nietas, de la misma forma que lo hiciste hace 60 años, por tener tu niños vivos. Abuelos, es porque estáis listos para protagonizar otra celebración. Personas mayores del mundo, únanse a nosotros para celebrar un año más.

*Rafael Lozano es profesor en el Departamento de Ciencias de la Medición de la Salud de la Universidad de Washington..

Gorjeo: @Dr RafaelLozano



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