Opinión

IFT: ¿responsable o comité?

He leído que Napoleón dijo una vez que si quieres que algo sea nombrado en honor a una persona a cargo; Si no quiere que se haga, nombre un comité. Pues algo así sucedió en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), donde el Pleno intentó apoderarse de algunas de las competencias del Presidente del Instituto.

El Comisionado Presidente tiene, en términos de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión (LFTR), la facultad de nombrar y remover a la mayoría de los funcionarios del Instituto, y, para el más alto nivel, la facultad de proponerlos al Pleno para que lo apruebe. ellos. Tras la salida de Gabriel Contreras como presidente del IFT, asumió el cargo Adolfo Cuevas, con base en el artículo 19 de la LFTR, que establece: “El Comisionado Presidente presidirá el Pleno y el Instituto. En caso de ausencia, será reemplazado por el comisario de mayor antigüedad e, igual a la antigüedad, el de mayor edad. Esta situación molestó al resto de los Comisionados, quienes modificaron el Estatuto Orgánico del Instituto para crear la figura de Presidente Suplente, restringiendo sus facultades para nombrar y remover funcionarios y otorgando esa facultad al Pleno formado por ellos mismos. Así, el Pleno del IFT modificó su Estatuto Orgánico, agregando una fracción XXXVII BIS al artículo 6: “Corresponde al Pleno, además de las atribuciones establecidas como indelegables en la Ley de Telecomunicaciones y la Ley de Competencia, lo siguiente: (… ) XXXVII BIS. En caso de falta en términos del artículo 19 de la Ley de Telecomunicaciones y 19 de la Ley de Competencia, designar a los jefes de unidad, coordinadores generales y directores generales del Instituto, así como resolver sobre su remoción … ”.

Contra la creación de la figura de Presidente Suplente por el Pleno del IFT, con facultades limitadas con respecto a las que la ley otorga al Presidente del Instituto, la Cámara de Senadores interpuso una controversia constitucional por invasión de poderes. Para ello, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (SCJN) resolvió este lunes la polémica a favor del Congreso de la Unión. La SCJN ha defendido el principio de división funcional de poderes que limita la actuación de las autoridades, para quienes se prohíbe todo aquello para lo que no están expresamente facultados.

Asimismo, la Corte ha señalado que el principio de división de poderes es una norma de rango constitucional que requiere de un equilibrio entre los distintos poderes del Estado, mediante un sistema de frenos y contrapesos tendiente a evitar la consolidación de un poder absoluto u organismo capaz. de producir una distorsión en el sistema de competencias previsto constitucionalmente. En resumen, el Pleno del IFT no puede darse poderes a sí mismo.

Por tanto, con la reforma al artículo 6 de su Estatuto Orgánico, el Pleno invadió la competencia del Congreso de la Unión, ya que generó de facto una figura específica y diferenciada a la que originalmente creó este Poder de la Unión en el artículo 19 del el LFTR; Asimismo, el Pleno del Instituto modificó las facultades que el Poder Legislativo otorgó al Comisionado Presidente del IFT en el artículo 20 de la propia LFTR, lo que dicho Pleno se apropió indebidamente, excediendo sus facultades constitucionales y legales.

Si con un responsable directo, como el presidente del IFT, es difícil hacer funcionar la maquinaria burocrática, ¡imagínense lo torpe y engorroso que sería mantener el funcionamiento de una burocracia controlada por un comité! A veces conviene escuchar a los sabios de antaño.

@gsoriag

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