Economía

El Tribunal Constitucional afirma que los bancos deben pagar las costas judiciales condonadas por una ley de Rajoy

Concentración en protesta contra las cláusulas suelo.
Concentración en protesta contra las cláusulas suelo.Efe
 

El Tribunal Constitucional ha dado la razón a Unidos Podemos y ha admitido parte del recurso de inconstitucionalidad contra el Real Decreto-ley 1/2017 de medidas urgentes para la protección de los consumidores en materia de cláusulas suelo que presentó la formación morada en 2017.

El texto recurrido es una modificación realizada por el Gobierno de Mariano Rajoy cuando el banco fue condenado por el Tribunal de Justicia de la UE a devolver las cláusulas suelo. Este cambio legal los eximía de pagar las costas judiciales si no continuaban demandando al cliente que los había demandado por tener una cláusula suelo en su hipoteca.

El Tribunal Constitucional considera que no existe exención del pago de costas judiciales a los bancos en determinados casos “porque son contrarios al principio de igualdad y protección de los derechos del consumidor establecido por la Constitución.

También afirma que no sólo las personas físicas son consumidores «sino también las personas jurídicas sin ánimo de lucro que podrían beneficiarse de reclamar las cláusulas suelo extrajudicialmente».

Las demandas por cláusulas suelo han provocado un enorme atasco en los juzgados, hasta el punto de que hubo que crear salas específicas para estos casos. Desde 2017, y hasta marzo pasado, se han presentado casi 617.719 demandas y quedan por resolver 234.000 casos. Los bancos pierden el 97,55% de los procesos.

Según los últimos datos proporcionados por el Consejo General de la Judicatura (CGPJ), al cierre del primer trimestre de 2021, se registraron 33.747 nuevos juicios en estos juzgados especializados. Esta situación ha provocado malestar en los órganos judiciales hasta el punto de estudiar un recargo del 20% sobre los gastos de los bancos que demandan en casos similares a los que ya han perdido.

Por otro lado, como resultado de la sentencia del Tribunal de Luxemburgo, se estableció un canal de arbitraje entre el cliente y el banco. Se han tramitado un total de 1,22 millones de reclamaciones a través de este canal voluntario -muy criticado por las asociaciones de defensa de los usuarios bancarios- donde los clientes han perdido más de la mitad de los casos: solo se les ha dado la razón en el 44,27% de los expedientes . Eso sí, la efectividad es altísima: el 99,4% de los casos presentados han sido resueltos.

Te puede interesar:  Inflación aleja a los consumidores de servicios de entrega de comestibles y optan por recoger sus propios pedidos

Fuentes de la Asociación Española de Bancos (AEB) han comentado que respetan la decisión del Tribunal Constitucional. “La sentencia se refiere al mecanismo extrajudicial aprobado por el Gobierno para facilitar los acuerdos entre clientes e instituciones de crédito y así reducir los litigios”, añaden.

Asociaciones de consumidores, como Adicae, han recordado que el hecho de que los bancos allanen cuando se ha presentado una demanda, supone una gran carga emocional y económica para el cliente, que tiene que hacer todos los trámites legales. Adicae sostiene que muchos casos no llegan a los tribunales porque evitan este largo y costoso proceso, que beneficia a los bancos. En este sentido, el fiscal general de la UE solicitó el pasado mes de julio la devolución íntegra de las cláusulas suelo incluso sin haberlo solicitado.

El Tribunal Constitucional afirma en la sentencia que “queda por determinar, únicamente, los alcances de nuestro pronunciamiento de inconstitucionalidad y nulidad del inciso” persona natural, que, tal y como exige el principio constitucional de seguridad jurídica, no afectará a la legalidad consolidada. situaciones y deben ser consideradas como tales las que se establezcan mediante acuerdos definitivos, o aquellas que, en el proceso judicial, hayan sido resueltas mediante sentencia con fuerza de cosa juzgada ”.

La polémica empezó en 2013

El caso se remonta a 2013, cuando el Tribunal Supremo declaró nulas las cláusulas suelo por abusivas y contrarias a los derechos de los consumidores, tanto por la normativa europea como española, aunque estableció que las cantidades a devolver a los deudores hipotecarios (consumidores) solo debían ser reembolsado desde la fecha de dicha sentencia y no antes para no dañar la solvencia del sistema bancario.

Te puede interesar:  La ley de Biden sobre la inflación encara con optimismo su aprobación final

En 2016, sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró que esta medida tendría efecto retroactivo, lo que provocó una gran tormenta en el mundo bancario porque se estimó que las entidades tendrían que enfrentar juicios que les obligarían a devolver miles de millones de euros. Se estima que hasta el momento, a través de los tribunales, los bancos han devuelto unos 2.400 millones. Con este entorno de fondo, el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó el Real Decreto-ley 1/2017, que fue objeto del recurso de Apelación Unidos Podemos.

Esta norma tenía como objetivo una serie de medidas extrajudiciales para facilitar la devolución de cantidades pagadas indebidamente. En un plazo de tres meses, los propios bancos debían notificar al deudor la situación, un cálculo de los importes y una propuesta de solución. En el caso de que el consumidor acudiera directamente a un proceso judicial y el banco accediera a su reclamación, el Real Decreto establecía que los bancos estaban exentos del pago de costas judiciales, cosa que ha sido declarada inconstitucional (artículo 4, apartado 2).

Antes de la sentencia, ha habido un voto particular a favor de la inconstitucionalidad del Real Decreto por parte de María Luis Balaguer Callejón. Sostiene que además de la estimación parcial del recurso Unidos Podemos, comparte todos los criterios sobre la inconstitucionalidad del Real Decreto-ley, lo que denota que el recurso es compatible con la doctrina constitucional y con la normativa y jurisprudencia de la Unión Europea al respecto. derechos del consumidor.

Este contenido fue publicado originalmente en: Link