Tecnología

Robots repartidores se multiplican en el Reino Unido con la pandemia

En la zona alta de Milton Keynes, a 80 kilómetros al norte de Londres, los repartidores automatizados han sido parte del panorama durante más de tres años, y actualmente 200 entregan comestibles o comidas.

Con la pandemia, los robots han tenido una gran demanda y se han vuelto indispensables: «Todo el mundo necesitaba la entrega sin contacto», resume Andrew Curtis, jefe de operaciones en el Reino Unido del grupo que construye y explota estos robots.

La empresa, que multiplicó por cuatro sus entregas, hoy realiza 1.000 entregas diarias en el país y «la demanda no ha bajado» pese al fin de las restricciones, felicita Curtis.

Starship Technologies acaba de firmar un nuevo acuerdo con la cadena cooperativa de supermercados Co-op, uno de sus socios de larga data, para poner a disposición 300 nuevos robots antes de fin de año y entregas triples.

Equipado con cámaras y sensores, es 99% autónomo, según su fabricante, empresa creada en 2014 por dos fundadores de Skype y con sede tanto en Estonia como en los Estados Unidos.

Frente a una de las sucursales de los supermercados de Milton Keynes, la primera en utilizar este servicio en 2018, una docena de robots esperan pacientemente.

Envío de compras

Un empleado sale de la tienda y hace un pedido en el capó de uno de ellos: una bolsita que contiene frambuesas, yogur y un ramo de flores.

Con la tapa cerrada, el robot se lanza inmediatamente a la acera. Gire y cruce la calle, antes de retroceder para dejar pasar un automóvil.

Una vez lanzado, el robot se coloca fácilmente en el laberinto de caminos peatonales que serpentean entre las casas de ladrillo rojo, moviéndose a 6 km / h. Entregue los pedidos en menos de una hora.

Para Co-op, el desafío también es ambiental. Se trata de «reducir las emisiones de carbono en los últimos kilómetros de entrega», evitar que «los clientes conduzcan para ir a una tienda, o reciban sus pedidos en un vehículo que funciona con gasolina», explica la empresa en un comunicado.

El autómata sigue siendo propiedad de Starship y los pedidos se realizan a través de la aplicación desarrollada por esta empresa, que gestiona cerca de mil robots, principalmente en el Reino Unido y en Estados Unidos, pero también en Estonia, Alemania y Dinamarca.

Starship no es la única empresa que fabrica robots de reparto. Sobre Estados Unidos, donde se establece principalmente en campus universitarios, lucha codo a codo con empresas emergentes y gigantes logísticos, como Amazonas y FedEx, quienes experimentan con robots de este tipo en áreas delimitadas.

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