Opinión

Parlamento abierto = Congreso más fuerte

Como Diputado Federal de la última legislatura al Congreso de la Unión, por primera vez viví la experiencia de un parlamento abierto; una cifra relativamente nueva en nuestro país y que, si se aplica correctamente, puede construir un trabajo innovador, eficaz y democrático.

En un México en el que 7 de cada 10 personas desaprueban el trabajo de los legisladores, el parlamento abierto es la oportunidad de rescatar al Congreso y concientizar a la ciudadanía sobre la importancia e impacto de las decisiones que toma el Poder Legislativo en nuestra vida diaria.

Desde 2014, un grupo de doce organizaciones sociales interesadas en actividades legislativas, transparencia, acceso a la información, rendición de cuentas, datos abiertos y participación política, decidieron unir fuerzas para impulsar la creación de una Alianza por el Parlamento Abierto (APA) con el objetivo de promover prácticas para tener gobiernos que rindan cuentas, sean más abiertos y mejoren su capacidad para responder a sus ciudadanos.

En nuestro país, este grupo ha realizado esfuerzos para impulsar reformas en el Congreso de la Unión, así como en los 32 congresos locales de nuestro país, para que estas instituciones se rijan por los principios de transparencia y datos abiertos. Gracias a estos esfuerzos, en estados como Jalisco, Zacatecas, Aguascalientes, Chihuahua, Guanajuato, Ciudad de México y Oaxaca, el concepto de “parlamento abierto” ya forma parte de la constitución local y la ley orgánica de su Poder Legislativo.

Si bien reconozco los avances logrados hasta la fecha, estoy convencido de que necesitamos más, sobre todo para evitar abusos como los que se han producido en varios estados del país. Un ejemplo de ello es el congreso en mi Tabasco natal, donde en los últimos años han aprobado, sin mayor discusión ni participación ciudadana, diversas iniciativas como la Ley del Garrote, la Ley del Compadre, la desaparición de la figura del delegado como autoridad. elegido por las comunidades. e incluso un nuevo proceso para nombrar gobernador interino, muchos de los cuales, cabe mencionar, han sido invalidados por inconstitucionales.

Esa es la razón por la que ahora como Diputada Local voy a seguir presionando para que nuestro Congreso vuelva a abrir sus puertas a la ciudadanía. Porque Tabasco no encaja en un solo partido, y todas las fuerzas políticas pueden coincidir en lo poderosa que es esta herramienta para devolver un Congreso fuerte a la ciudadanía.

Un parlamento abierto no es solo abrir un edificio que durante meses ha estado cerrado debido a la pandemia. Es para garantizar el derecho de acceso a la información; promover la participación de personas interesadas en nuestras actividades legislativas; publicar y difundir la labor legislativa realizada en el interior; así como velar por la conducta ética de los representantes.

El centro de esta idea legislativa nunca más es privilegiar el empoderamiento político sino el empoderamiento ciudadano, porque cuando los ciudadanos tienen la oportunidad de construir sus propias leyes, no solo son más legítimas, sino más efectivas.

El Poder Legislativo es un pilar fundamental del Estado de Derecho democrático, y transformarlo en un verdadero parlamento abierto es reconocer que contamos con una sociedad civil activa y moderna que insta a un cambio de visión institucional de sus líderes y representantes. Devolver el poder al ciudadano es estar a la altura de lo que exige nuestra sociedad.

@PerezSoraya

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