Economía

España tiene la mitad de tasa de empleo que la UE en los mayores de 64

El consejero de Seguridad Social, José Luis Escrivá, señaló el pasado domingo que es necesario un cambio cultural para incrementar la proporción de personas que trabajan entre los 55 y los 75 años. En una entrevista con el periódico AraDijo: “Tenemos que hacer un cambio cultural en España. En Europa hay una clara tendencia a que entre los 55 y los 70, las personas de 75 años trabajen cada vez más. Lo vemos en las tendencias internacionales: a estas edades, por razones demográficas y de calidad de vida, se puede trabajar más. Y España es una anomalía a nivel europeo: no solo no estamos siguiendo esta tendencia, sino que incluso se está reduciendo la proporción de mayores de 55 años en activo. Creo que claramente hay elementos que tienen que ver con aspectos regulatorios. Por ejemplo, los convenios colectivos son un elemento. Pero creo que es un elemento fundamentalmente cultural ”.

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Las declaraciones del ministro generaron críticas de inmediato. Sin embargo, Escrivá aclaró más tarde en Twitter que España tiene «una edad de jubilación adecuada, que no necesita ser modificada». Y agregó: “En ningún caso planteo la necesidad de trabajar hasta los 75 años como sugieren algunos, sino para impulsar medidas que contribuyan a cambiar la mentalidad de las empresas para que no expulsen a los trabajadores del mercado laboral después de los 55. años, desperdiciando su experiencia. ”Por ello, el ministro limitará la jubilación exigida por convenio, cambiará las penas por jubilación anticipada y mejorará los incentivos para quien quiera poder trabajar más allá de la edad legal de jubilación.

Por otro lado, Escrivá está preparando un nuevo mecanismo de equidad intergeneracional para paliar la presión que ejerce la jubilación del Baby boom, la generación más grande. Este sustituirá al denominado factor de sostenibilidad aprobado por el PP, cuya entrada en vigor se había pospuesto y que recortaba el beneficio inicial en función del aumento de la esperanza de vida. Sus ahorros se estimaron en alrededor del 1% del gasto del PIB para 2050. Y ahora tendrá que diseñar otro para reemplazarlo. En julio señaló que el nuevo instrumento podría implicar un pequeño ajuste o tener que trabajar más. Pero al día siguiente se retractó debido a la polémica generada. Al mencionar los 75 años, Escrivá vuelve a adentrarse en un terreno resbaladizo. ¿Es necesario según los datos animar a los trabajadores a jubilarse más tarde?

Las cifras de empleo de Eurostat respaldan el discurso del ministro. En el grupo de 64 a 75 años, España tiene la mitad de personas trabajando que el resto de la Unión. Mientras que en el mercado laboral español el porcentaje de personas de estas edades que todavía tiene trabajo es del 4,9%, en la UE se sitúa en el 9,5%. Francia es lo mismo que España. En Alemania es del 13%. En Italia, 8,9%. En Irlanda y Suecia, al 18%. Y en Portugal al 16%. Para mejorar estas cifras, Escrivá se ha propuesto reforzar los incentivos para jubilarse más allá de la edad legal de jubilación, ahora a los 66 años: en el proyecto de ley que se tramita en los Juzgados propone aumentar la pensión en un 4% por año vencido o en su lugar, elija un pago de suma global.

Y España también aparece peor al analizar el grupo de entre 55 y 64 años. La proporción de personas empleadas a esa edad ha aumentado en la UE en unos 15 puntos porcentuales en una década, de alrededor del 45% a casi el 60% en 2019 y 2020. En otras palabras, ha habido un aumento muy sustancial. En España también ha subido mucho, pero algo menos: unos 10 puntos porcentuales, del 44% al 54%. En otras palabras, la mejora se está produciendo más lentamente. Si se examinan los países de la OCDE, el porcentaje de la población activa de 55 a 64 años ha crecido en casi dos décadas en más de 17 puntos porcentuales, del 43,9% en 2000 al 61,5% en 2018. El aumento ha sido sustancial en la República Checa. República, Alemania, Hungría, Letonia, Lituania, Holanda y Eslovaquia, con incrementos de más de 28 puntos. En países como Alemania, Dinamarca, Holanda o Suecia, las tasas de empleo en estas edades alcanzan o superan el 70%. En cambio, en Francia e Italia se sitúan en el 54%, una cifra idéntica a la de España.

El Gobierno dice en memoria de su reforma previsional que un aumento de 10 puntos porcentuales en la tasa de empleo de los mayores de 54 años provocaría una reducción del gasto en pensiones del 2,7% del PIB en 2050. Sin embargo, estas cifras pueden ser discutibles para el En la medida en que quienes se jubilan anticipadamente sufren reducciones muy fuertes en el beneficio que reducen el desembolso de la Seguridad Social. En otras palabras, al jubilarse antes también hay un ahorro para el sistema de pensiones.

Iñigo Errejón, diputado de Más País, argumentó este lunes que las intenciones de Escrivá recortan las perspectivas laborales de los jóvenes. Pero en los últimos 200 años ni la inmigración ni la incorporación de mujeres han quitado puestos de trabajo. “La evidencia entre las sociedades europeas es, en general, lo contrario: los países con mayores tasas de ocupación para la población de entre 55 y 64 años tienen menores tasas de desempleo entre los jóvenes”, dice Rafael Doménech, economista de BBVA.

Puede darse el caso de que los jóvenes pierdan puestos de trabajo en profesiones reguladas y específicas, como el de conserje. Pero a nivel agregado, los economistas señalan que el empleo genera más empleo a medida que hay más consumo y actividad. Un ejemplo: si el director de cine Clint Eastwood se retira, ya no contratará para sus películas.

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