Economía

El Gobierno logra un acuerdo con los agentes sociales para prorrogar los ERTE hasta el 28 de febrero de 2022

Operadores en la planta de Seat en Martorell (Barcelona), en septiembre de 2020.
Operadores en la planta de Seat en Martorell (Barcelona), en septiembre de 2020.imágenes falsas
 

El Gobierno, la patronal y los sindicatos han llegado a un acuerdo este lunes para extender el ERTE hasta el 28 de febrero de 2022. La fórmula actual del ERTE por coronavirus se extenderá hasta el 31 de octubre, un mes más del actual marco regulatorio —que termina el 30 de septiembre— para que las empresas tengan más tiempo para preparar las solicitudes de los nuevos ERTE, que estarán vinculados a la formación y entrarán en vigor el 1 de noviembre. Los empresarios, CEOE y Cepyme, se habían desvinculado del pacto en un principio hasta conocer el valoración de sus órganos internos, que finalmente han apoyado las líneas maestras contempladas en el VI Convenio Social en Defensa del Empleo.

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  • GRAFCAT7660.  BARCELONA (ESPAÑA), 22/09/2021.- El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá (d), acompañado de la secretaria general de Objetivos y Políticas de Inclusión, Milagros Paniagua (c), la subdelegada del Gobierno en Barcelona, ​​Carlos Prieto (i), atiende a los medios de comunicación tras reunirse con la alcaldesa de Barcelona, ​​Ada Colau, el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni y la concejala de Derechos Sociales, Laura Pérez Castaño, en el Ayuntamiento de Barcelona donde han firmado un convenio sobre proyectos de inserción sociolaboral y sobre la Renta Mínima Vital.  EFE / Quique García
     

    El Gobierno ofrece más ayudas a las empresas que forman a sus trabajadores en ERTE

  • La prórroga de la ERTE se retrasa y su aprobación está en peligro el próximo martes

Esta bola extra de cuatro semanas ha salido adelante luego de haber sido propuesta inicialmente por los sindicatos, quienes entendieron que la alteración en las condiciones de este mecanismo de protección podría ocasionar un retraso en el reconocimiento de las solicitudes y que los trabajadores amparados por ella Hasta ese momento – 253,969 al 15 de septiembre, pero que alcanzaron los 3,4 millones en lo peor de la pandemia, quedaron desprotegidos. La entrada en vigor de los nuevos ERTE, vinculados a la formación, se retrasará finalmente hasta el 1 de noviembre y su activación deberá ser solicitada por las empresas, ya que su renovación no se producirá de forma automática. Su prórroga definitiva llegará hasta el 28 de febrero de 2022, un mes más de lo que había propuesto originalmente el Gobierno, algo que ha sido bien recibido por los sindicatos.

Fuentes de diálogo social aseguran que la negociación de la prórroga se ha retrasado «demasiado» en el tiempo. De hecho, consideran que las reiteradas ausencias de la Consejería de Seguridad Social en las últimas reuniones han sido la principal causa de que no se haya llegado a un acuerdo hasta apenas tres días antes del final de la actual legislatura. Con este movimiento, el acuerdo podrá ser refrendado este martes en el último Consejo de Ministros del mes, y no será necesario realizar ninguna convocatoria extraordinaria, como sucedió con el acuerdo anterior.

Aunque los contactos han sido muchos y reconocidos en las últimas semanas -también durante la sesión de este lunes- los avances habían sido limitados. Y no porque las posiciones de uno y otro se hayan alojado a lo largo de la negociación en polos opuestos. Solo los empresarios se han mostrado en todo momento contrarios a la línea argumental de la Seguridad Social: que las exenciones futuras siguen ligadas a los planes de formación. Como ha defendido en todo momento el ministro del ramo, José Luis Escrivá, más de un tercio de los trabajadores actualmente en ERTE no volverán a su puesto. Por tanto, los planes de formación son necesarios para permitir su reubicación dentro del mercado laboral.

Bonificaciones de hasta el 80%

En una reunión extraordinaria organizada el domingo se discutieron algunos de los detalles que estaban pendientes de evaluación, y que finalmente han sido reacondicionados. El Ejecutivo ha ofrecido finalmente, dentro del ERTE de limitación de actividad, exenciones del 40% para empresas con más de 10 trabajadores que no ofrezcan formación a sus empleados y del 80% si imparten acciones formativas. Para las empresas más pequeñas, con menos de 10 trabajadores, estas exenciones llegarán al 50% sin formación y al 80% con formación. En ERTEs de impedimento de actividad, las exenciones para todas las empresas serán siempre del 100%.

La propuesta del Gobierno es que, para poder acogerse a las exenciones en sus honorarios, las empresas de entre 10 y 49 empleados dediquen un mínimo de 30 horas a actividades formativas. Para aquellos con 50 o más empleados, este requisito se elevaría a 40 horas. Para ello, habría que incrementar el crédito contemplado en la ley del sistema de formación profesional para el empleo, que se nutre de las aportaciones de empresas y trabajadores a la Seguridad Social.

Como si se tratara de un partido de tenis, algunos detalles complementarios dentro del cambio de paradigma de ERTE han ido saltando de un lado de la cancha a otro. Si en un inicio el Gobierno indicó que el silencio administrativo, es decir, la ausencia de respuesta a las nuevas solicitudes, se interpretaría como un rechazo, ahora la situación es todo lo contrario.

Dentro del convenio se sostiene que el monto del beneficio será el 70% de la base de cotización durante toda la vigencia del convenio, de la misma forma que se preservarán las condiciones de acceso, incluso para quienes no cuenten con las tiempo cotizado. También siguen presentes la obligación de mantener el empleo, la prohibición de trabajar horas extraordinarias, nuevos contratos o subcontratistas, y la prohibición del reparto de dividendos.

El Gobierno también ha acordado con los interlocutores sociales la creación de ERTE específicas para las empresas afectadas por la erupción del volcán Cumbre Vieja en la isla de La Palma y en el conjunto de Canarias. Los trabajadores tendrán protección y las empresas se beneficiarán de exenciones de hasta el 100% de las cotizaciones sociales en el caso de ver su actividad totalmente impedida y de hasta el 90% en caso de limitación de actividad.

Díaz: «Es difícil exigir formación a las pequeñas empresas»

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantó este lunes que el nuevo modelo ERTE debe sentar las bases del modelo de protección laboral como alternativa al despido y promover la formación de los trabajadores cuando pase la pandemia. “Ya no estamos en una fase de hibernación de la economía, sino en una fase de recuperación muy potente”, enfatizó Sánchez desde Santander.

En cuanto a la prórroga de la prórroga, fue la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien aclaró que irá más allá de fin de año. “Lo tengo claro, la ERTE se extenderá más allá de diciembre, hasta el 31 de enero, por lo tanto, tranquilidad: empresas y trabajadores pueden estar tranquilos”, defendió. Finalmente, el ERTE funcionará hasta finales del próximo febrero de 2022.

En cuanto a la necesidad de que las empresas presenten un plan de capacitación para obtener beneficios en las exenciones, el vicepresidente también excluyó de este requisito a las microempresas (menos de 10 trabajadores). “Es muy difícil en un tejido empresarial de pequeños autónomos, pequeños profesionales, pequeñas empresas con uno o dos trabajadores, demandar que desplieguemos la formación”, dijo Díaz.

El diseño de los nuevos ERTE ha provocado que algunas empresas reaccionen modificando sus solicitudes y dirigiéndolas a los ERTE por motivos ETOP (económicos, técnicos, organizativos y de producción). Es el caso de las aerolíneas Iberia, Air Europa y Vueling, cuyos planes de suspensión temporal podrían afectar a más de 19.000 trabajadores.



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