Opinión

La dictadura cubana en México

Cuba es la dictadura más antigua y atroz de América, y la segunda del mundo después de Corea del Norte. Es un país donde no hay democracia, donde los partidos políticos de oposición están prohibidos, donde no hay elecciones con candidatos alternativos (solo del Partido Comunista), donde las violaciones de derechos humanos son permanentes, donde el gobierno tortura, donde hay detenciones arbitrarias , juicios sumarios y ejecuciones, donde se reprime toda forma de disidencia política, donde a los cubanos se les niegan sistemáticamente los derechos fundamentales a la libertad de expresión, asociación, reunión, intimidad, circulación y debido proceso. No hay autonomía universitaria ni libertad académica. Nada más lejos de una educación de calidad en Cuba; de ser así, sería un país productivo, moderno, competitivo y próspero. Es un país de privaciones, escombros y mendicidad.

Y toda esta tragedia es particularmente dolorosa cuando se contrasta con lo que era Cuba antes de la dictadura, un país ciertamente con problemas y un déficit democrático, pero con avances extraordinarios en el contexto latinoamericano e incluso global. Era un país imán para los inmigrantes, la meca del turismo, las comunicaciones, la educación superior (especialmente en medicina), la infraestructura y los espectáculos artísticos, la música, la radio, el cine y el teatro. Cuba fue el tercer país más rico de América y el sexto con el ingreso per cápita más alto del mundo; el segundo país de América Latina con menores tasas de analfabetismo, mayor número de médicos per cápita, mayor porcentaje de hogares con electricidad y mayor cantidad de calorías ingeridas por habitante. Fue el segundo país de América Latina con la tasa de mortalidad infantil más baja.

En La Habana se construyó el primer hotel con aire acondicionado central del mundo: el Hotel Riviera en 1951. Se lanzó en La Habana la primera máquina de rayos X de toda América Latina, así como la primera red de alumbrado eléctrico, el primer tranvía eléctrico y el primer automóvil de todo el subcontinente. La Habana fue la primera ciudad del mundo con teléfonos de marcación directa (sin necesidad de operador), la segunda en abrir una estación de radio y la segunda en transmitir televisión y televisión en color.

Cuba decretó, por primera vez en América Latina, la jornada laboral de 8 horas y el salario mínimo. Fue el segundo país de la región en otorgar a las mujeres el derecho al voto, la igualdad de derechos entre sexos y razas, así como el derecho de las mujeres al trabajo. El país ocupó el tercer lugar en América Latina (después de Argentina y Uruguay) en consumo de carne per cápita. Cuba fue el primer país latinoamericano en elegir democráticamente a un presidente de origen afroamericano.

Cuba se ha convertido en 60 años de dictadura comunista en un país en ruinas físicas, morales, humanas y sociales, como puede atestiguar cualquiera que la haya visitado. Un país que solo ha sobrevivido gracias a la infraestructura legada por los gobiernos antes de 1959, y al subsidio de la Unión Soviética, en su tiempo, de Venezuela, y que ahora mira a México como un punto de apoyo. La dictadura utiliza como coartada un supuesto bloqueo estadounidense, que no es tal; Se trata de un embargo comercial parcial, por la confiscación sin indemnización de los bienes de ese país en la isla. Cuba puede comerciar con más de 180 países y recibe una importante ayuda humanitaria en alimentos y medicinas de Estados Unidos (sí, de Estados Unidos), además de remesas de exiliados cubanos. Estos últimos son confiscados y gravados por la dictadura y convertidos a moneda local, que no vale ni el papel en el que está impreso. El gobierno mexicano viene como partidario de la dictadura, la financia a través de falsos médicos esclavos y donaciones de alimentos y medicinas. También te ofrece cobertura diplomática bilateral y a través de CELAC. Celebra al dictador cubano en nuestras fiestas de la independencia y humilla a nuestras fuerzas armadas haciéndolas desfilar bajo su siniestra figura, en el balcón principal del Palacio Nacional. Nunca la política exterior de México ha caído tan bajo; nos llena de vergüenza y deshonra; y nos aliena y confronta con nuestros principales aliados y socios comerciales.

@g_quadri

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