El Gloria, primer hotel cinco estrellas de Río de Janeiro y que en su auge fue el preferido de los presidentes brasileños, reabrirá sus puertas este año transformado en edificio residencial, el mismo destino que le espera a otros establecimientos que están vacantes por la fuerte caída del turismo.

La Alcaldía de Río ha autorizado este año que algunos hoteles desactivados por la crisis del turismo sean reconvertidos en edificios residenciales o comerciales, lo que refleja la gravedad de la situación del sector hotelero en la meca del turismo brasileño.