Mercados

Las mayores crisis de la economía española

La pandemia de coronavirus ha provocado la mayor caída de la economía española en 85 años. Según las estimaciones del académico Leandro Prados de la Escosura, solo la Guerra Civil y la crisis de 1868 han causado mayores desplomes del producto interior bruto en los últimos 170 años. Repasamos algunos de los principales batacazos sufridos en la historia moderna con la ayuda del libro Crisis Económicas en España 1300-2012. Lecciones de la Historia, de Francisco Comín y Mauro Hernández.

Pandemia de la covid (2020)


Variación anual del PIB en %

+5,2%

+4,1%

+3,8%

-3,8%

-11%

2000

2006

2009

2015

2020

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+4,1%

+3,8%

-3,8%

-11%

2000

2006

2009

2015

2020

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+4,1%

+3,8%

-3,8%

-11%

2000

2006

2009

2015

2020

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+4,1%

+3,8%

-3,8%

-11%

2000

2006

2009

2015

2020

La economía española sufrió una caída del 11% en 2020. Se trata del mayor desplome de actividad en tiempos de paz por las restricciones que impusieron las autoridades para tratar de contener la expansión del coronavirus. La recuperación vivida en el segundo semestre del año ha sido insuficiente para compensar el daño de la pandemia tras el duro confinamiento de marzo a junio y las restricciones posteriores. Golpeados por las limitaciones a la movilidad, el sector servicios y la hostelería fueron las ramas de actividad más dañadas durante el año pasado, a las que se suma el deterioro del sector exterior, el frenazo de la demanda interna y el hundimiento de la inversión. Solo el gasto público consiguió frenar algo el batacazo y compensar una parte importante de la caída de rentas de los hogares gracias a la financiación del BCE.

La Gran Recesión (2008-2013)


Variación anual del PIB en %

+5,2%

+3,8%

+4,1%

-3,8%

2000

2006

2009

2015

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+3,8%

+4,1%

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2000

2006

2009

2015

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+3,8%

+4,1%

-3,8%

2000

2006

2009

2015

Variación anual del PIB en %

+5,2%

+3,8%

+4,1%

-3,8%

2000

2006

2009

2015

La crisis financiera que estalló en 2008 tras el derrumbe de las hipotecas subprime en Estados Unidos tuvo su icono en la caída de Lehman Brothers en septiembre de aquel año. La burbuja crediticia reventó en todo el mundo y unos mercados financieros en pánico cerraron el acceso a la liquidez. En España pinchó la burbuja del ladrillo sobre la que había cabalgado la economía nacional en los años precedentes, barriendo el equilibrio presupuestario de las cuentas públicas. En el pico de la burbuja, España consumía mucho más de lo que producía. Solo en 2007 había tenido que pedir prestado fuera unos 100.000 millones de euros para financiar los excesos. Y este endeudamiento sin precedentes se pudo hacer porque había una garantía, el ladrillo, y una moneda fuerte que aseguraba tipos bajos, el euro. Bajo la creencia de que el precio de la vivienda siempre subiría, los españoles se habían endeudado en masa con el extranjero a través de las titulizaciones que la banca española colocaba en los mercados. Y este fenómeno se vio además retroalimentado por la pérdida de competitividad: cuando entran flujos masivos de dinero y no se aumenta la producción al mismo ritmo, los precios se disparan. Y eso mismo sucedió en España: la economía se había encarecido, había perdido competitividad y, en consecuencia, compraba más bienes y servicios del exterior. Solo que esta vez no podía abaratarse devaluando la peseta. Así que empezaron los ajustes a lo bruto: destruyendo empleo. Y a la crisis financiera y económica de 2008 le siguió una crisis de deuda soberana en 2012. Los inversores huyeron entonces de los países con más desequilibrios. La economía española había acumulado problemas de competitividad dentro del euro y una gran dependencia de la financiación exterior. Con un paro y un déficit público disparados, el país estuvo en una situación límite, casi sin poder financiarse hasta que el presidente del BCE, a la sazón Mario Draghi, pronunció las palabras mágicas en julio de 2012: “Haré todo lo que sea necesario….”. Mariano Rajoy tuvo que pedir ese mismo verano a la UE fondos para financiar el rescate de la banca. Los ajustes y las políticas de austeridad marcaron una época y provocaron desde 2015 la fragmentación política con gobiernos minoritarios y situaciones no vistas desde la Segunda República.

Las devaluaciones de la peseta (1992-1993)


Variación anual del PIB en %

+2%

+1,4%

-1,1%

1980

1986

1993

Variación anual del PIB en %

+2%

+1,4%

-1,1%

1980

1986

1993

Variación anual del PIB en %

+2%

+1,4%

-1,1%

1980

1986

1993

Variación anual del PIB en %

+2%

+1,4%

-1,1%

1980

1986

1993

La crisis de 1993 se caracteriza también por los problemas de competitividad al intentar formar una moneda única europea. Como paso previo a una voluta común, los países europeos vincularon sus monedas al marco alemán. Pero la Alemania occidental acababa de absorber a la RDA aceptando un valor muy alto de la divisa comunista. Eso provocó allí la inflación y la necesidad de subir tipos ahogando al resto de países, que solo podían mantener sus monedas ligadas al marco subiendo los tipos por encima de lo que aguantaban sus economías. El Gobierno de Felipe González había dejado que la peseta se apreciase mucho para atajar la inflación. Sin embargo, eso acabó dañando la competitividad y se tuvieron que realizar cuatro devaluaciones de la peseta entre 1992 y 1995 y un plan de estabilización. La economía española había superado los vaivenes de la economía mundial a principios de la década de los noventa, gracias a la apuesta inversora para organizar los Juegos de Barcelona y la Expo de Sevilla. Pero cuando terminó la fiesta el país se encontró con Administraciones públicas y empresas muy endeudadas. Desde el segundo trimestre de 1992 hasta otoño de 1993 la economía española encadenó tasas de crecimiento negativas. El PIB se contrajo un 1,1% en ese periodo.

Crisis del petróleo (1973)


Variación anual del PIB en %

+8,9%

+7,7%

+0,6%

-0,4%

1969

1973

1975

1979

Variación anual del PIB en %

+8,9%

+7,7%

+0,6%

-0,4%

1969

1973

1975

1979

Variación anual del PIB en %

+8,9%

+7,7%

+0,6%

-0,4%

1969

1973

1975

1979

Variación anual del PIB en %

+8,9%

+7,7%

+0,6%

-0,4%

1969

1973

1975

1979

La crisis del petróleo comienza en 1973 con la decisión de los países árabes de no vender crudo a quienes apoyaron a Israel en la guerra del Yom Kippur. La dependencia del oro negro era entonces muy elevada y el precio se dispara. Además, el sistema de Bretton Woods se deshace y los países dejan fluctuar sus monedas, alimentando todavía más los problemas. En España, el Gobierno franquista trata de no trasladar la subida de precios a costa de endeudarse con el exterior. Hasta que no pudo aguantar más y al final causó una inflación rampante, altas tasas de desempleo en medio de la incorporación de la mujer y la emigración rural, y una crisis industrial y energética. Además, los desequilibrios con el exterior y el presupuestario aumentaron. El ocaso de la dictadura, la tardanza en reaccionar, la herencia industrial franquista y el estallido de una grave crisis bancaria que afectó a la mitad de las entidades agravaron las dificultades. Con los Pactos de la Moncloa se intentó dar en 1977 una respuesta adoptando medidas para domeñar la inflación y el déficit público.

Segunda Guerra Mundial (1945)


Variación anual del PIB en %

+7%

+6%

+4,4%

+0,5%

-8,1%

1942

45

46

1948

1954

Variación anual del PIB en %

+7%

+6%

+4,4%

+0,5%

-8,1%

1942

45

46

1948

1954

Variación anual del PIB en %

+7%

+6%

+4,4%

+0,5%

-8,1%

1942

1945

46

1948

1954

Variación anual del PIB en %

+7%

+6%

+4,4%

+0,5%

-8,1%

1942

1945

46

1948

1954

En 1945 el producto interior bruto español sufrió un batacazo del 8,1% debido a la Segunda Guerra Mundial, la debilidad del socio alemán que perdía la contienda y el establecimiento de una Autarquía bajo el ensueño fascista de proteger la producción nacional. El Estado franquista que surgió de la Guerra Civil intervino arbitrariamente la economía, nacionalizó multinacionales y se cerró a la inversión exterior. En un momento en el que Europa empezó a liberalizar la economía y crear un sistema del Bienestar, el franquismo se lanzó a políticas mercantilistas extremas y anacrónicas. Además, se permitió la exportación de alimentos a cambio de maquinaria importada en lugar de trigo, lo que recrudeció todavía más las hambrunas. Y el elevado intervencionismo generalizó el mercado negro y el racionamiento. El profesor Francisco Comín explica que en realidad únicamente hubo una sola crisis desde 1929 hasta 1955 y que esta fue la verdadera gran depresión de la economía española, azuzada por la guerra, la autarquía y las erróneas políticas del régimen.

Guerra Civil (1936)


Variación anual del PIB en %

+8,3%

+4%

-7,4%

-4,9%

-8,1%

-26,8%

1930

1934

36

37

1939

1945

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+4%

-7,4%

-4,9%

-8,1%

-26,8%

1930

1934

36

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1939

1945

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+4%

-7,4%

-4,9%

-8,1%

-26,8%

1930

1934

1936

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1939

1945

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+4%

-7,4%

-4,9%

-8,1%

-26,8%

1930

1934

1936

37

1939

1945

La destrucción que sembró la Guerra Civil se plasmó en la mayor contracción económica de la historia moderna de España. En 1936, la actividad se hundió un 26,8% según las estimaciones de Padros de la Escosura. Sobre esa tremenda caída, al año siguiente se añadió otro desplome del 7,4%. Y en 1938 se registró un retroceso del 0,4%. En total el conflicto bélico supuso la pérdida de cerca de un tercio de la producción. Pero no quedó ahí la cosa. Fruto de la ideología falangista que pretendía producir todo en el país, la Autarquía agravó la penuria y prolongó la catástrofe económica durante dos décadas hasta el Plan de Estabilización de 1959, que liberalizó la economía y la abrió al capital extranjero, disparando el PIB.

Guerra de Cuba y Filipinas (1898)


Variación anual del PIB en %

+8,3%

+8,2%

+7,2%

+6,1%

+4,1%

-10%

1888

1892

1896

1898

1901

1906

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+8,2%

+7,2%

+6,1%

+4,1%

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1888

1892

1896

1898

1901

1906

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+8,2%

+7,2%

+6,1%

+4,1%

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1888

1892

1896

1898

1901

1906

Variación anual del PIB en %

+8,3%

+8,2%

+7,2%

+6,1%

+4,1%

-10%

1888

1892

1896

1898

1901

1906

La primera gran crisis global sucede a finales del siglo XIX. Esta se desata por la caída de los precios agrarios debido al abaratamiento del transporte y llega a España entre 1882 y 1897. En 1895 se inicia además la Guerra de la Independencia de Cuba, que concluye con la entrada de Estados Unidos en el conflicto en 1898. El gasto generado por la escalada militar en Cuba y Filipinas ayuda en un primer momento a contrarrestar el retroceso de la actividad. Pero luego agudizó la crisis creando problemas fiscales añadidos. También contribuyó una plaga de filoxera y las dificultades de los bancos. La emisión de títulos para financiar las guerras coloniales dejó el endeudamiento público en el 123% del PIB en 1902, año a partir del cual empieza a descender gracias a una reestructuración y una reforma fiscal que orquesta Fernández-Villaverde. Para salir de aquella crisis, España depreció la peseta e implantó el proteccionismo comercial. Y se vio favorecida por el regreso de capitales desde Cuba una vez se perdió la colonia.

Crisis financiera (1868)


Variación anual del PIB en %

+14,5%

+10,7%

+6,3%

+5,1%

-8,9%

-13,3%

1859

1866

1868

1872

1874

1877

Variación anual del PIB en %

+14,5%

+10,7%

+6,3%

+5,1%

-8,9%

-13,3%

1859

1866

1868

1872

1874

1877

Variación anual del PIB en %

+14,5%

+10,7%

+6,3%

+5,1%

-8,9%

-13,3%

1859

1866

1868

1872

1874

1877

Variación anual del PIB en %

+14,5%

+10,7%

+6,3%

+5,1%

-8,9%

-13,3%

1859

1866

1868

1872

1874

1877

El origen de la grave crisis sufrida entre 1866 y 1868 estuvo en las inversiones ferroviarias. Estas alimentaron una burbuja, también en la construcción y la Bolsa, y estallaron arrastrando con ellas a la banca, que había multiplicado por tres el crédito y disparado el número de entidades tras la liberalización del sector motivada por la necesidad de financiar las inversiones en el ferrocarril. Dos entidades catalanas fueron las primeras en caer provocando un pánico. El número de bancos se redujo desde casi sesenta a la quincena que había antes de la crisis. Y esta crisis financiera se combinó en un cóctel explosivo con una serie de malas cosechas que causaron una crisis de subsistencias, con motines en ciudades como Sevilla o Granada. Además, la industria textil catalana había sufrido poco antes serias dificultades debido a la falta de algodón por la Guerra de Secesión en Estados Unidos. Y todo ello desembocó en la Revolución Gloriosa, que destronó a la reina Isabel II.

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